El club LEGION XXXIII inauguró en Gazcue su nueva Casa Club, en una jornada de música, recuerdos y fraternidad que reunió a motociclistas dominicanos e internacionales

Santo Domingo, República Dominicana. — Durante años, su punto de encuentro fue la carretera. Los kilómetros, los motores y el viento fueron testigos de una amistad que creció viaje tras viaje.

Ahora tienen una casa.

LEGION XXXIII inauguró el pasado sábado 19 de septiembre su nueva Casa Club en Gazcue, en una jornada que reunió a sus integrantes, familiares, amigos, clubes hermanos, juntas de vecinos y motociclistas llegados desde República Dominicana y otros países.

La nueva sede, ubicada en la calle Lea de Castro No. 55, no representa solamente un nuevo espacio para reunirse. Es también el resultado de 14 años de historia compartida, de rutas, encuentros y vínculos construidos sobre dos ruedas.

La celebración comenzó con la música y animación de DJ Pikete y la presentación del grupo de rock Medalagana. Pero antes de que la fiesta tomara fuerza, llegó uno de los momentos más especiales de la noche.

La invocación a Dios reunió a los presentes en un instante de agradecimiento por el camino recorrido y de bendición para la etapa que comienza.

Fue una pausa en medio de la celebración para mirar atrás y recordar todo lo que tuvo que ocurrir para llegar hasta allí.

Una historia con muchos nombres

Durante la ceremonia fue presentada la directiva de LEGION XXXIII para el período 2026-2027, encabezada por Rafael Gómez, Puchy.

También estuvieron presentes antiguos presidentes de la organización: Cristian Hernández, Popeye; Hamlet Jiménez, Gupy, y Edwin Sánchez, Becerro.

Sus rostros representaron distintas etapas de una historia que comenzó en 2012 y que ha sido construida por hombres y mujeres unidos por una misma pasión.

La conducción del acto estuvo a cargo de la comunicadora María del Carmen Hernández y Óscar Vargas, conocido como Utility, quienes dieron la bienvenida a los clubes invitados y destacaron la fraternidad que caracteriza a la comunidad biker.

La hermandad llegó desde lejos

La nueva casa también recibió visitantes que hicieron muchos kilómetros para estar presentes.

Desde México llegó LEGION XXXIX. Desde Puerto Rico, Storm Riders.

Ambos clubes recibieron reconocimientos especiales durante la ceremonia por acompañar a LEGION XXXIII en esta fecha.

También fueron reconocidos Richard Biker Shop y Villar Hermanos por su respaldo a las actividades de la organización.

Aquella noche, las fronteras parecieron quedar fuera de la puerta.

Lo que había dentro era una comunidad unida por una pasión común.

Y los motores dieron paso a la música

Después de los reconocimientos, llegó la fiesta.

Chiquito Team Band puso a vibrar a los presentes con una actuación que convirtió la inauguración en una celebración colectiva.

Hubo música, baile, rifas y reencuentros.

Café Colao tuvo a su cargo el cierre musical de una jornada que terminó como había comenzado: entre amigos.

Catorce años de carretera

LEGION XXXIII nació en 2012, cuando un grupo de amigos amantes de las motocicletas tipo cruiser decidió compartir algo más que una afición.

Desde entonces, sus integrantes han recorrido distintos puntos de la geografía nacional mediante actividades de mototurismo y encuentros con otros clubes.

En ese camino han promovido valores como la seguridad vial, la protección personal, el respeto, el orden y la fraternidad.

Pero toda historia sobre motocicletas termina hablando también de personas.

De quienes estuvieron en la primera ruta.

De quienes llegaron después.

De quienes siguieron viajando juntos.

Y de quienes, con el paso de los años, terminaron convirtiendo una pasión en una familia.

Una casa para seguir escribiendo

La nueva Casa Club cuenta con dos niveles.

En el primero funciona Popeye Biker Shop, con exhibición de motocicletas y un taller de mecánica equipado para servicios especializados, con personal técnico autorizado por Harley-Davidson.

El segundo nivel está destinado a la convivencia y las actividades de la organización. Allí funcionan el bar, la cocina, el salón de reuniones, las mesas de billar y dominó, los baños y una terraza.

Una galería fotográfica completa el espacio con imágenes que conservan parte de la memoria de LEGION XXXIII.

Son fotografías que hablan de rutas, compañeros y momentos que ya forman parte de la historia.

Ahora hay una nueva dirección.

Un nuevo lugar para reunirse.

Una nueva etapa.

Después de 14 años recorriendo caminos, LEGION XXXIII encontró finalmente un lugar al que todos pueden llamar casa.

Y como ocurre con toda buena historia de carretera, el destino no es el final.

Es apenas el comienzo de la próxima ruta.

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