El hombre prudente oculta su conocimiento, Pero el corazón de los necios proclama su necedad
Proverbios 12:23 Las personas prudentes NO revelamos a otros lo que conocemos, sabemos y con pruebas sustentamos, sino que callados en silencio, mudos refrenamos nuestras palabras, para que cuando sean dichas en su momento tengan efectos contundentes de enseñarles al corazón de los jóvenes la discreción y para que el corazón perverso de los adultos…
