La República

Drones captan hornos de carbón hechos por haitianos en parque protegido de RD, tambien hayan esqueletos de iguanas

image_content_8678496_20170819103831PROVINCIA INDEPENDENCIA. Es jueves 17 de agosto a las 10 de la mañana y un equipo de Diario Libre se reúne con dos guías locales para ubicar hornos de carbón, denunciados recientemente por las redes sociales, dentro del área protegida correspondiente al Parque Nacional Lago Enriquillo e Isla Cabritos, ambos parte de la Reserva de la Biósfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo.

Tomamos la carretera que conduce de Duvergé a Jimaní, la misma zona que en mayo de 2014 Diario Libre recorrió para documentar el negocio del carbón ilegal en la frontera.

Al pasar por el poblado de Las Baitoas, dos hombres con machete en mano caminan por la carretera. “Esos dos son carboneros, nosotros los conocemos bien”, dice uno de nuestros guías.

El calor es abrasador y los carboneros van de retirada, iniciaron la jornada muy temprano. Esperarán al atardecer para regresar a seguir talando y construyendo los hornos, incluso por la noche.

Nos detenemos a la orilla de la carretera a tres kilómetros de Las Baitoas, un pequeño poblado sumido en la pobreza, donde viven muchos agricultores que perdieron su trabajo por la crecida del lago Enriquillo.

Despegamos el dron y en dirección norte, a tan solo 200 metros encontramos los restos de dos hornos, los denunciados dos semanas antes por el biólogo Chris Pellecchia, estudiante de doctorado de la Universidad del Sur del Missisipi, quién además pudo documentar restos de iguanas adultas cerca de los hornos, en flagrante violación a la Ley 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Bordeando el lago en dirección oeste, a 900 metros del primer punto, encontramos 3 hornos activos. El color marrón de la vegetación circundante evidencia el daño al bosque seco, más de 7,000 metros fueron talados para construir los hornos que producirán cada uno, más de 100 sacos.

Dos kilómetros más al oeste, el panorama es más desolador: decenas de hornos recientes a la orilla del lago, algunos aprovechando los árboles muertos por la crecida del nivel del agua en años anteriores.

En las imágenes se puede ver cuánto ha bajado el nivel del lago en los últimos meses. De acuerdo con nuestros guías, esos árboles no producen el mejor carbón, la madera debe estar entre verde y seca.

Es casi medio día, la temperatura registra unos 37 grados y una sensación térmica de 44. Se puede ver dos hombres metiendo el carbón en sacos alrededor de un horno, desafiando las altas temperaturas. Las huellas frescas de camiones evidencian el movimiento de los sacos días atrás.

La pobreza es un factor que empuja a muchas personas a dedicarse a este oficio ilegal. Contrabandistas de carbón contratan a dominicanos y a haitianos, para la tala y fabricación de los hornos, un proceso que puede durar hasta dos semanas por horno. Estos necesitan cuidado constante en el proceso para no “quemar” la madera.

Para algunos no hay opción. Es este trabajo o morir de hambre, explican los locales.ait

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