La República

Actor dominico-haitiano de “Carpinteros” confiesa esta ilegal en RD , arremete contra Plan Regularización, acusa a gobierno de llevarse de racistas

El actor y director dominico-haitiano Jean Jean, sí, el protagonista de la película “Carpiteros”, la misma que  ha sido seleccionada para representar a República Dominicana en los Premios Oscar, de Estados Unidos, y Goya de España, publicó en su red social de Facebook un mensaje que nos llamó muchísimo la atención.

Jean Jean

Textualmente posteó: “Feliz de anunciar… a pesar de que mi estatus de “No Residente” en la República Dominicana venció el pasado 17 de agosto, después de dos años puesto en stand by por el gobierno dominicano, sin lograr ninguna respuesta hasta el momento y que al sol eclipsado de hoy, mi estatus es inferior al de “No Residente”, a pesar de que por esa situación me siento como en una cárcel como el personaje de Julián, muy a pesar de eso, estoy feliz de anunciar que Carpinteros sería el rostro de República Dominicana ante los Premios Oscar de Estados Unidos y Goya de España, si superamos la prueba claro está ¿no es esto una demostración palpable del absurdo en que vivimos?”

Jean Jean, quien se encuentra en Estados Unidos, luego de que el mes pasado nos representó en la sexta edición del “Dominican Film Festival”, con cuatro producciones cinematográficas en las que participa como actor y en una de ellas también como director, se sinceró con MetroRD y nos explicó la situación de su estatus.

Publicaste en tus redes un fuerte mensaje, ¿en qué está este proceso legal de estadía en R.D?

Lo que publiqué en mis redes está relacionado con el proceso de regularización que seguí en República Dominicana en el año 2015.  No me refería a la ciudadanía dominicana, si no al proceso que seguí para obtener una “Residencia legal” en el país en el que he vivido casi toda mi vida. Llevo dos años publicando en mis redes sobre lo poco transparente del proceso del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros.

Resulta que justo en estos días, después de dos años, el estatus provisional que se me habían otorgado como “No Residente en el país”, se venció sin haber recibido ninguna resolución de mi proceso. Imagino que muchas personas como yo se encuentran en la misma situación. Mi post hacía referencia a esa identificación que yo siento con el protagonista de Carpinteros, al cual interpreto, un dominico-haitiano privado de libertad. Así me siento yo, como en una cárcel burocrática.

Lo he retratado en mi documental “Si Dios quiere, Yuli”, a través de la experiencia de mi madre y la mía propia, intentando conseguir un estatus migratorio que nos permita vivir con estabilidad en el país del cual nos sentimos parte. En dicho documental damos testimonio de la solidaridad histórica y del amor verdadero que existe entre los pueblos que conforman la isla, dado a su pasado y futuro colonial común, más allá de la hipocresía de ambos gobiernos que hacen oídos sordos a nuestras demandas; más allá de la mala prensa que los mismos gobiernos se empecinan en generar, nosotros queríamos cambiar este discurso, porque sabemos que es falso.

¿Hay impotencia en tu sentir?

No diría que siento impotencia por reclamar mis derechos, sino más bien indignación. Más a sabiendas de que las mismas condiciones de esclavitud moderna a las que han sometido al pueblo dominicano los gobiernos de ideología neo-trujillista, es de la misma manera que los sucesivos gobiernos neo-duvalieristas haitianos han manipulado a nuestro pueblo para ponerlo al servicio del imperialismo internacional, a través del expolio y la corrupción a gran escala. Esa verdad, más bien me empodera y me da una causa digna por la cual luchar; la lucha por los derechos humanos en una sociedad donde los poderosos los tienen totalmente privatizados y mercantilizados.

¿Te quedan ganas de seguir trabajando por el cine dominicano?

Me siento orgulloso de ser dominico-haitiano.  A través del cine, todas mis fuerzas están puestas en que sigamos creciendo y desarrollando nuestras capacidades de manera íntegra y sin ningún proyecto de castración identitaria de por medio. Prefiero pensar que hago un cine honesto y visceral en el que me cuestiono a mí mismo, sobre mi papel en este mundo como ser humano, pensando siempre de dónde vengo, dónde estoy y hacia dónde me dirijo.

Prefiero pensar que hago un cine hecho con el corazón y la cabeza, en consonancia y no pensando con los bolsillos. Un cine que cuestione los cánones establecidos que nos mantienen postrados en el oscurantismo absoluto, en la ignorancia más vil y desleal. Creo que se está creando un nuevo cine dominicano que apela a esa honestidad y me siento muy contento de ser de esa ola y, por supuesto, seguir trabajando, exigiéndome cada vez más.

Has ganado varios premios por esta película “Carpinteros”, ¿Feliz de representar a Dominicana en otras aguas?

Estoy muy contento porque esos premios nos dicen a qué nivel está nuestra cinematografía.  Por otro lado, mi corazón reboza de alegría y amor por el pueblo dominicano que siempre me ha manifestado aprecio, no importa donde vaya en el mundo, siempre les cuento sobre ese pueblo maravilloso llamado Las Matas de Farfán, que nos acogió con los brazos abiertos cuando llegamos mi familia y yo; siempre hablo de los maravillosos profesores que tuve, a los que guardo un cariño especial porque son mis primeros maestros de humanidad, al aceptarme en sus escuelas cuando yo ni siquiera tenía documentos.

Les cuento que allí tuve mis pininos en la actuación y en el cine, junto a mi hermano Eliezer, mis amigos Maximiliano, Hardy, Lagare, entre otros.

¿Cómo no voy a querer a ese pueblo por entero y no voy a gritar al mundo entero todo lo bueno que me dio?

De hecho, me he sorprendido diciendo que soy un haitiano de Las Matas de Farfán. Es así como muestro mi dominico-haitianidad y cómo hablo de la solidaridad histórica entre la gente de Quisqueya.

Por último, ¿qué exiges del gobierno e instituciones dominicanas relacionadas a estos procesos de legalización?

Pues exijo al gobierno y sus instituciones que tengan ojos para ver y oídos para oír. Ya el absurdo nos abruma. Exijo que el gobierno muestre verdadera transparencia. Que no aproveche el discurso de los sectores ultranacionalistas y racistas, utilizando el tema de la migración haitiana como cortina de humo para calmar a la masa, bajo el emblema del nacionalismo anti-haitiano, con el doble propósito de impedir que el pueblo dominicano alcance sus reivindicaciones; las que exige a través de movimientos como la Marcha Verde. Dejen de dar largas a la resolución del tema.

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