Descripción: las mujeres venezolanas tenemos la fama, bien ganada, de ser las más hermosas del mundo. Sin embargo, esto no quiere decir que con simples halagos podrás ganarte nuestro corazón, somos mujeres decididas, independientes, trabajadoras que sin duda haremos que te ganes a pulso el derecho de acompañarnos. Pero créeme, al final, valdrá la pena 😉

 

1. Respetarás el espacio íntimo con sus amigas.

Las mujeres venezolanas somos muy sociables y solemos tener un grupo fuerte de amigas íntimas. Así que, mientras más rápido comprendas que estar con ellas es tan importante para nosotras como respirar, y que sí, ellas lo sabrán TODO de ti, te irá mucho mejor en la relación. Además recuerda, posiblemente aceptamos tu invitación luego del previo análisis y autorización del “cónclave”, así que más que molestarte, debes sentirte agradecido.
 

2. No cuestionarás el tiempo que tarde arreglándose.

Las mujeres venezolanas somos ante todo coquetas. Jamás saldremos a la calle sin revisar nuestro maquillaje, peinado y vestimenta. Así que por tu bien, nunca cuestiones el tiempo que tardamos arreglándonos o el dinero que invertimos en peluquerías y spas. Créeme, que nos sintamos hermosas, para ti también será una ganancia, pues nuestra felicidad se te contagiará.

 

3. No usarás el metro como forma de transporte para sus citas.

No es que seamos todas sifrinas o exquisitas, pero por favor, seguro pasamos más de dos horas arreglándonos para ti ese día, lo que menos queremos es terminar arrugadas y sudadas al salir del vagón. No seas pichirre, si no tienes carro, incluye en el presupuesto los taxis necesarios. Y esto aplica al menos para las primeras cinco citas, no lo olvides.

 

4. No te ofenderás si ella toma más que tú o gana en el Dominó.

Podremos llevar tacones de 20 centímetros, las uñas perfectas y un maquillaje profesional, pero igualito somos capaces de aguantar litros y litros de licor sin siquiera sudar, o de hacer la jugada perfecta que tranque la partida en ese momento ideal.
 

5. No preguntarás si tiene clones.

La mujer venezolana trabaja, estudia, rumbea y si es mamá hace de enfermera, transportista, cocinera, diseñadora de espectáculos y pare usted de contar. Pudiendo realizar todo el mismo día y casi que a la vez, así que jamás cuestiones nuestras capacidades.

 

6. Aprenderás a tomar la fotografía perfecta.

Te llevará unos 200 intentos, tendrás que desarrollar una mirada profesional para captar la luz correcta y aprender de tacto y psicología para recomendar las poses que disimulen los pequeños defectos que tengamos; pero lo lograrás y serás el novio más paciente y amoroso por ayudarnos a tener las mejores selfies y fotos de perfil en Facebook.

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7. Serás siempre un hombre activo, caballeroso y cuidadoso con tu aseo personal.

Esa es la condición previa. Nos gustan los hombres que huelan rico, que se preocupen por su aspecto, sus modales y por sobre todo que tengan muy claro que nosotras somos princesas desde que nacemos y así queremos ser tratadas. Piénsalo, si dedicamos tanto a sentirnos hermosas ¿vamos a perder nuestro tiempo en un chico desastre? Mmmm, yo creo que no.
 

8. No vestirás como un tuki.

No hay excusas. ¡No lo hagas! Deja de lado los pantalones tubito extra ajustados color verde perico, la chemis de rayas, los lentes Oakley y por lo que más quieras jamás decolores tu bigote con agua oxigenada.

 

9. No le dirás “flaca”, “gorda”, “mami”, etc., a menos que ella lo autorice. Pero aceptarás sin problemas cualquier apodo cariñoso que ella te ponga.

Amamos los apodos, nos dan un cierto sentido de pertenencia. Lo más seguro es que ya tuvieras uno desde la primera vez que te pusimos la vista encima. Lo sentimos, es necesario para poder identificarte cuando le contamos a nuestras amigas.

 

10. La sacarás a bailar y a la playa.

Llevamos el Caribe en la sangre y eso se traduce en que no podemos parar de menear la cadera cada vez que surge la ocasión, o que entremos en crisis cuando notamos alguna parte de nuestro cuerpo que no esté perfectamente bronceada. La música y el mar son parte de nosotras, apréndelo pronto y te irá mejor. ¡Ah! y recuerda lo que dicen por allí: si no bailas, te la bailan.